La palabra "duelo" está emparentada con el término "dolor", se trata de un proceso cuya intensidad y duracion depende de  cada persona.

Con el duelo, existe también  la "aflicción", vale decir que es normal que con la perdida de un ser querido, se acompañe de momentos de tristeza.

La afliccion se suele manifestar como una sensación de diferentes y conjuntas emociones que varian segun la perdida y que a su vez, ayudan a aceptar y comprender esa pérdida.

El duelo es un proceso que cumple con varias propósitos:

a) Cumple con una función adaptativa

b) Ayudan a asimilar la perdida y poder sobrellevarla mejor

Es un proceso natural en tanto y en cuánto el mecanismo, de afrontamiento de la perdida se logre  con los propios recursos de los cuales dispone el individuo.

Existen dos etapas que segun cada caso permiten al terapeuta indagar y establecer con su red de contención familiar diferentes estrategias.

Según algunos autores el proceso puede pasar por diferentes etapas:

a) Shock, que se expresan en sentimientos y comportamientos varios (ira, negacion, estados de aturdimiento, etc)

b) Busqueda, episodios de tristeza profunda, llantos, añoranzas, etc

c) Des-organizacion o desesperanza, con episodios cortos que exhiben apatia, indiferencia, abandono, perdida de peso, insomnio, etc

d) Re-organización, suelen ir desapareciendo o por lo menos reduciendose los episodios mas complejos y dolorosos del duelo y permiten volver a las actividades diarias normales.

 El terapeuta y/o consultor debe evaluar las estrategias necesarias a efectuar segun la cercania de la pérdida con el individuo tratado.

Esto resulta mucho más complejo si no contamos con redes familiares de apoyo. 

Debemos desarrollar "arquitecturas" de contencion para armonizar los tiempos necesarios de aislamiento de ciertas actividades que permitan transitar armoniosamente esas etapas.

Sin duda, son momentos álgidos a los que rodean a la persona deben estar atentos hacer la consulta necesaria y brindarles la contención necesaria.